En 2026 vuelve a haber novedades relevantes en la cotización de autónomos, y esta vez el foco está especialmente en los autónomos societarios y en los familiares colaboradores. Aunque durante el año podrás seguir cotizando por cuotas mínimas a las de 2025 en algunos casos, la regularización final puede encarecer bastante la cuota, más de 130 euros al mes. Te lo explicamos con más detalle a continuación.
La principal novedad es que la base mínima definitiva para determinados colectivos pasa a ser de 1.424,40 euros al mes desde el 1 de enero de 2026. Esta referencia coincide con la base mínima del grupo 7 del Régimen General, que es la que toma la norma como suelo para estos casos.
¿A quién afecta sobre todo? A los autónomos societarios, es decir, socios o administradores que estén encuadrados en RETA, y a los familiares colaboradores, como el cónyuge o familiares hasta segundo grado que trabajan habitualmente en el negocio familiar. La normativa aclara además que esta base mínima definitiva se aplica cuando hayan estado de alta en esas condiciones al menos 90 días durante 2026.
Aquí está la clave práctica: para aquellos que cotizasen por la base mínimo de 1.000 euros durante 2026 todavía se puede mantener provisionalmente una base de 1.000 euros al mes, pero eso no evita la regularización posterior. La Seguridad Social podrá recalcular la cotización definitiva y reclamar la diferencia entre esa base provisional y la base mínima que corresponda, que para estos colectivos no podrá bajar de 1.424,40 euros mensuales. Dicho de otra forma: puedes pagar menos durante el año, pero después recibir un ajuste, que puede llegar a ser de cerca de 1.600 euros al regularizarse en 2027. La conclusión es que la cuota mínima para autónomos societarios o colaboradores pasa a ser de unos 450 euros al mes, frente a los 315 euros que se pagaban en caso de aplicar ese base mínima,
Además, esta misma base de 1.424,40 euros también se aplicará a los autónomos respecto de los que la Seguridad Social compruebe que no han presentado IRPF o que, habiéndolo presentado, no han declarado rendimientos computables cuando resulte aplicable estimación directa. Por tanto, no solo es un cambio relevante para societarios y colaboradores, sino también para quienes puedan tener incidencias en su información fiscal.
Desde un punto de vista práctico, lo más prudente es revisar cuanto antes la base de cotización. Esperar a la regularización puede tener un impacto repentino en la tesorería, mientras que adaptar la base durante el año permite repartir mejor el coste y reducir incertidumbre.
Si eres autónomo societario, familiar colaborador y estás cotizando por la base mínima de 1.000 euros o por una cuota inferior a 1.424,40 euros y tienes dudas sobre cómo te afecta esta regularización, en AGL podemos revisar tu caso y ayudarte a planificar la cotización de 2026 para evitar sorpresas.

